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4.1. Concepto, estructura y tipos de anticuerpos.

 

Los anticuerpos son proteínas globulares con una pequeña parte glucídica, que producen los linfocitos B, como respuesta especifica contra los antígenos.

Por sus propiedades inmunológicas reciben también el nombre de inmunoglobulinas (Ig).

Los anticuerpos o inmunoglobulinas (Ig) están formadas por 4 cadenas polipeptídicas, dos más largas, llamadas por ello cadenas pesadas o cadenas H, y dos más cortas (cadenas ligeras o cadenas L), apareadas de tal modo que la molécula consta de dos mitades cada una de las cuales está constituida por una cadena larga y otra corta, adoptando el conjunto la forma de Y. La unión entre las cadenas se establece por puentes disulfuro (-S-S-) .Esta disposición permite distinguir en las Ig tres fragmentos moleculares: la denominada subunidad Fc (pie de la Y) y las denominadas subunidades Fab (brazos de la Y). Los aminoácidos que forman los extremos de cada fragmento Fab, tanto de las cadenas pesadas (H) como de las ligeras (L), son muy variables (VH y VL) mientras que en el resto son constantes sea cual fuere la inmunoglobulina a la que pertenecen (CH y CL). Las partes variables tanto de las cadenas L como de las H son las que permiten el acoplamiento al antígeno y definen la especificidad de la inmunoglobulina, formando el llamado centro activo de la misma o paratopo, que se une con el determinante antigénico o epítopo.

 

 

Los cinco tipos de inmunoglobulinas humanas se diferencian en la secuencia de aminoácidos de las cadenas H:

 

Ig G: es la más abundante. Aparece después de la Ig M en la respuesta humoral y permanece aún cuando ha desaparecido el antígeno. Atraviesa la placenta y proporciona defensas al recién nacido en las primeras semanas, neutraliza las toxinas, fija el complemento y opsoniza los microorganismos patógenos.

Ig M: es la primera en aparecer en la respuesta humoral y sólo se encuentra en sangre, de donde no puede salir debido a su elevado peso molecular. Son agentes aglutinantes y citolíticos, también actúan como receptores de membrana en los linfocitos B.

Ig A: aparece en el suero y en las secreciones seromucosas (saliva, lágrimas, fluidos nasales, calostros, etc.) donde actúan como defensas de las superficies externas del cuerpo. No se fijan al complemento.

Ig E: se localizan como receptores en las membranas de los mastocitos y de los basófilos; ante la presencia de un antígeno, que suele ser un alergeno, se produce la desgranulación del citoplasma y la liberación de histamina y otras aminas vaso activas responsables del asma y las alergias.

Ig D: permanece unida a las membranas de los linfocitos B, donde probablemente desempeña la función de receptor antigénico, junto con la Ig M.

 

Estructura de los cinco tipos de inmunoglobulinas humanas